Es rubia, alta, flaca, de ojos claros... una muñeca que me acompaña en esas cosas de todos los días. Cada vez que jugaba con ella era una historia diferente, sus amigas, sus “Ken”... siempre fui y seré parte de ella y ella será parte de mi.
Porque desde que llegó a mi casa estuvo siempre al lado mío, y es el día de hoy que me hace pasar momentos inolvidables. Desde mi infancia me acompaña, nunca me dejó sola, estuvo en los momentos más felices y más tristes de mi vida.
En ocasiones, he dejado de jugar con ella y he llegado a sentir que la dejaba tirada por ahí, que no le prestaba atención, porque aparecían “muñecas” nuevas... Pero nunca me voy a olvidar de ella, porque es única, incomparable e irremplazable, justa, es un complemento.
Con ella he compartido vacaciones, salidas; he compartido tantas cosas. Pero hay una cosa importante: ella no es como todas esas Barbies que vienen en un envoltorio, en una caja, no es de esas Barbies de plástico que no tienen corazón, que no tienen sentimientos, es mejor. Aunque tiene un perro y una “profesión”, ésta es diferente: llora, ríe, grita, habla, canta, baila... porque es de carne y hueso; porque esa muñeca es mi hermana.

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del.icio.us
soy Antonella Pleitavino
yo
30-10-2008 - 22:43:58 GMT 1
Jaja que buen Posteo Anto!!, yo miro la muñecas estan que tienen mis primas, y tienen como 50, para nada, porque usan otras muñecas y no esas jajaja, ah pero vos tenes una de carne y hueso mira vos jaja. Saludos!!!
Leonardo Ruta
31-10-2008 - 18:54:04 GMT 1